Después de ganar la subasta en California, el tramo que más se hizo esperar fue el menos vistoso: cruzar Estados Unidos hasta Miami. En una importación de autos, el coche no empieza a estar de verdad encaminado hasta que llega a la embarcadora. Ahora sí puedo decirlo con fotos, contenedor y seguimiento en mano.

Si no has leído cómo elegí el coche, qué miré en Copart y cómo queda la cuenta antes de aduanas, empieza por la primera parte de la importación del Camaro. Esta segunda entrega arranca donde terminó aquella: Miami.

Chevrolet Camaro convertible negro de 2020 en Miami antes de cargarlo en el contenedor con destino a Paraguay
El Camaro en Miami, ya fuera del patio de la subasta y a punto de entrar en el contenedor.

De California a Miami: el tramo que no se ve

Cuando ves un coche adjudicado en Copart, es fácil pensar que lo siguiente es el barco. No. Primero hay que sacarlo del patio, coordinar el transporte interno y llevarlo hasta Florida. En mi caso, venía de California, así que tocó atravesar Estados Unidos por carretera.

Es una fase que no da muchas fotos bonitas ni tiene el glamour de abrir un contenedor en Asunción, pero condiciona todo el calendario. Hasta que el auto no aparece en Miami, no hay fecha útil de salida. Fue más lento de lo que me habría gustado, y también me sirvió para entender por qué no tiene sentido dar fechas cerradas al principio de una importación.

Frontal del Chevrolet Camaro negro en las instalaciones de Miami Parte trasera del Chevrolet Camaro convertible negro en Miami
Fotos de recepción en Miami. Son mucho más tranquilizadoras que un simple “ya llegó”.

El motor, antes de cargarlo

Una de las cosas que quería documentar era el estado del coche antes de que desapareciera dentro del contenedor. Este es el vídeo que grabé revisando el motor en Copart. En una compra de subasta, un vídeo corto no sustituye una inspección profesional, pero suma una pieza más al historial real del vehículo.

Vídeo de la revisión del motor antes de que el Camaro iniciara el trayecto hacia Miami.

El motor del vídeo: V6 de 3,6 litros

Este Camaro 2020 lleva el V6 atmosférico LGX de 3,6 litros. No es el V8, pero tampoco pretende serlo: Chevrolet cifra este V6 en 335 hp, una potencia muy seria para un convertible que se va a usar por calle y carretera, no solo para enseñarlo los domingos.

Lo que me gusta de este motor es el carácter. Al ser atmosférico entrega la potencia de una forma progresiva, sin esperar a que cargue un turbo, y combina inyección directa con distribución variable. En la práctica, tienes una respuesta limpia al acelerar y un V6 que suena como tiene que sonar un Camaro, pero con una propuesta más equilibrada que ir directamente a por un V8.

La identificación del motor V6 LGX para este año se puede comprobar en el manual oficial del Camaro 2020. Chevrolet mantiene la ficha de 335 hp para el 3.6L DOHC V6 en su documentación técnica del modelo.

El momento que cambia todo: el coche ya está en el contenedor

Esta es la foto que más estaba esperando. El Camaro negro va en la parte superior; debajo hay un Toyota Corolla y el resto de espacio se aprovecha con otros vehículos. Todo se inmoviliza con amarres y estructura de madera para que no haya movimiento durante el viaje.

En ese punto el coche deja de ser una ficha de subasta y pasa a formar parte de una operación logística concreta: un contenedor identificado, una naviera, una ruta y una fecha estimada de llegada. No elimina el riesgo ni hace que una importación sea automática, pero sí aporta trazabilidad.

Camaro negro colocado en la parte superior de un contenedor de exportación, con un Toyota Corolla debajo, rumbo a Paraguay
El Camaro cargado en la parte superior del contenedor. Debajo se ve uno de los Corolla que comparten el envío.

La ruta hasta Asunción

El seguimiento que he recibido confirma el recorrido completo. Prefiero no publicar la referencia de la carga ni el detalle del rastreo, pero el itinerario combina el puerto de Miami, un tramo marítimo hasta Buenos Aires y el último trayecto por la hidrovía hasta Asunción.

1. Miami Port Everglades Salida desde la terminal de carga
2. Mar Tramo marítimo Rumbo al puerto de escala
3. Escala Buenos Aires Transbordo a la hidrovía
4. Río Asunción Último tramo por barcaza
Captura del seguimiento del envío entre Miami, Buenos Aires y Asunción
Captura del seguimiento del envío. He omitido del artículo las referencias de reserva, el identificador del contenedor y el enlace de rastreo.

La parte que me parecía menos intuitiva antes de vivirla es la última. El barco no llega directamente a Paraguay: descarga en Buenos Aires y el contenedor continúa en barcaza por la hidrovía Paraná-Paraguay hasta Asunción.

Por privacidad: no publicaré el número del contenedor, la reserva ni el enlace de seguimiento. Para mí es importante poder verificar el envío, pero no tiene sentido dejar información que permita rastrear el vehículo de forma pública.

Qué queda por contar

Queda la llegada a Asunción, la apertura del contenedor, el despacho de aduanas, la chapa y la puesta a punto. También quiero dejar el desglose final de costes cuando la operación esté cerrada. Será la única manera honesta de responder cuánto cuesta importar un auto de Estados Unidos a Paraguay en un caso real, sin rellenar huecos con cifras de Internet.

Y si un día decido poner el Camaro a la venta, este historial también forma parte del coche: de dónde salió, qué se comprobó antes de pujar, cómo viajó y qué se hizo después. Para quien esté buscando un Camaro en Paraguay, esa información vale más que una foto lavada y una frase de “impecable”.

¿Buscas un Camaro en Paraguay o quieres importar un auto?

Estoy documentando el proceso completo. Si estás valorando una compra, una importación desde Estados Unidos o quieres hablar cuando el Camaro esté listo, escríbeme con tu idea y lo vemos con los números encima de la mesa.

Hablar sobre importación

Actualizado el 25 de septiembre de 2026. Este artículo relata mi propia importación; no sustituye el asesoramiento de un despachante de aduanas ni la revisión de un vehículo por un mecánico.