Llevo más de diecinueve años conduciendo todos los días. Al llegar a Paraguay estuve ocho meses sin coger un coche ni una sola vez, y es una sensación muy rara de explicar: no es que eches de menos conducir, es que te falta algo que dabas por hecho desde que sacaste el carné.
Si eres de los inquietos, de los que necesitan estar aprendiendo algo constantemente, me vas a entender. Y más en mi caso, que me dedico al comercio internacional y a las importaciones: tenía delante un proceso que me tocaba justo donde más me interesa. Traer un coche que en Europa es exótico y exclusivo, y poder conducirlo después de tanto tiempo parado. Imagínate. No sabría explicarte bien lo que te hace sentir eso.
Así que acabé pujando por un Chevrolet Camaro convertible de 2020 en una subasta de California. Esto es lo que he aprendido hasta ahora, contado en orden.
Antes de nada: por qué un coche de subasta
Los coches que se compran así están catalogados «para reparar». Son vehículos que han pasado por un siniestro, que la aseguradora ha dado de baja y que acaban en una subasta en lugar de en un concesionario. Eso es exactamente lo que hace que el precio sea el que es.
Y ahí está la clave del asunto: «para reparar» abarca desde un golpe de chapa hasta un coche que ha ardido. La diferencia entre una buena compra y un problema caro está en saber leer qué tienes delante. Lo que va después es, sobre todo, el método para no equivocarte en eso.
Fase 1: encontrar a quien hace el trámite
Esto no lo haces tú solo, y creo que es el punto donde más gente se estrella antes de empezar. No es un proceso de «me registro en una web y pujo»: hace falta alguien con acceso a las plataformas, con licencia para comprar en ellas y con la logística montada al otro lado.
Lo primero, entonces, es dar con una empresa o una persona con experiencia real en esto. No solo para que ejecute el trámite: también para poder preguntarle las dudas antes de meter dinero. Yo pregunté bastante antes de dar el primer paso, y esa conversación previa me ahorró más de un error.
A partir de ahí, esa persona se encarga de todo. Tu trabajo se reduce a una cosa: elegir bien el coche.
Fase 2: elegir el coche y pujar
Las plataformas donde ocurre esto son principalmente Copart, IAAI y Autowini, entre otras. Ahí están publicados los vehículos con sus fotos, su estado y su historial.
Nosotros no pujamos directamente. Lo que hacemos es pasarle enlaces de coches que nos interesan a quien lleva el trámite, y esa persona se encarga de pujar, de comprar directamente si es el caso, y de todo lo demás.
Las tres cosas que compruebo antes de pujar
El coche está «para reparar», sí. Pero eso no significa comprar a ciegas. Antes de dar el visto bueno a cualquier vehículo, miro tres cosas, y si falla una, paso al siguiente:
1. Que esté marcado como Run & Drive. Es una verificación que hace la propia plataforma: significa que han comprobado que el coche enciende y se mueve por su propio pie. No te garantiza que esté bien, pero descarta el peor escenario, que es comprar algo que no arranca sin saber por qué no arranca.
2. Que tenga llave. Suena a tontería hasta que te toca. Reponer una llave con inmovilizador en un coche moderno, ya en Paraguay y sin la documentación original, es un lío considerable y nada barato.
3. Que el número de chasis sea visible. El VIN, que en España llamamos número de bastidor. Si no se ve en las fotos, hay un problema: sin él no vas a poder nacionalizar el vehículo ni matricularlo aquí, por mucho que el coche esté perfecto.
El mío cumplía las tres. Los daños son de chapa, en el lateral, y el resto está entero: interior limpio, asientos sin roturas, capota en su sitio.
Fase 3: ganar la puja no es cerrar la compra
Esto me sorprendió, y es de las cosas que más conviene tener claras de antemano.
Cuando ganas la subasta, el coche todavía no es tuyo. Lo que tienes es una adjudicación provisional: el vendedor recibe tu oferta y tiene la posibilidad de aceptarla o rechazarla. En torno al 85% de los casos aceptan, así que las probabilidades juegan a tu favor, pero hay un porcentaje real en el que se cae la operación y vuelves a empezar.
En mi caso aceptaron.
El pago y el contrato ante escribano
Cuando el vendedor acepta, se abona la transferencia bancaria correspondiente a la empresa que realiza la importación. Y en ese mismo momento se firma el contrato.
Es un contrato de compraventa entre la empresa y el cliente, firmado ante escribano y con certificación de firmas. Las cláusulas son sencillas, pero el hecho de que exista y esté certificado es justamente lo que convierte esto en una operación seria y no en una transferencia a alguien que te dijo que se encargaba.
Fase 4: de California a Asunción
Aquí es donde mucha gente subestima el coste, así que conviene entender la geografía del asunto.
La embarcadora por excelencia para esta ruta está en Miami. Desde ahí el coche sale por barco hasta Uruguay, y desde Uruguay sube por el río hasta Asunción — porque Paraguay no tiene salida al mar, y todo lo que llega por agua entra por la hidrovía.
El detalle importante: Estados Unidos es enorme. Si tu coche está en Florida, casi no hay trayecto interno. Si está en California, como el mío, tiene que cruzar el país entero por carretera antes de subirse al barco. Ese flete interno normalmente sale entre 500 y 700 USD, pero desde la costa oeste puede irse por encima de los 1.500.
Los costes reales, tramo por tramo
Esta es la estructura de costes sobre un ejemplo real, con una adjudicación de 5.500 USD. Las tarifas de la plataforma son casi siempre las mismas; lo que se mueve es la puja y el flete interno.
| Concepto | Coste (USD) |
|---|---|
| Unidad (puja adjudicada) | 5.500 |
| Tarifas de la plataforma (fees) | 1.160 |
| Flete interno hasta Miami | 500 – 700 |
| Honorarios empresa importadora | 1.000 |
| Transporte marítimo hasta Asunción | 2.050 |
| Despacho de aduanas en Paraguay | A consultar |
| Total antes de aduanas (esto es sólo un ejemplo) | 10.210 – 10.410 |
Sobre el despacho de aduanas: no pongo una cifra porque no la hay. Se calcula caso por caso sobre el valor CIF del vehículo, y depende de la cilindrada, del año y de la valoración que haga la aduana. Es el tramo que tienes que consultar sí o sí antes de pujar, porque es el que puede desmontarte la cuenta si lo das por supuesto.
Dos cosas más de normativa que conviene saber antes de enamorarte de un anuncio: Paraguay no admite la importación de vehículos usados de más de diez años, y el Impuesto Selectivo al Consumo sube conforme el coche es más antiguo. Cuanto más viejo, peor sale la cuenta, y llega un punto en que directamente no sale.
Fase 5: abrir el contenedor, matricular y poner el coche a punto
Cuando el contenedor llega a Asunción se abre, y ahí termina la parte logística y empieza la administrativa.
El vehículo se matricula con un escribano, y aquí hay un detalle que en España no tenemos y que a mí me hizo gracia: la chapa del Mercosur se puede personalizar con cuatro letras y tres números. Del tipo AURA 001, o la palabra y el número que quieras, siempre que la combinación esté libre. Es decir, que además de elegir el coche eliges lo que va a llevar escrito.
Y por último, el taller. El coche viene «para reparar», así que hay que ponerlo al día con todas las piezas que le falten y dejarlo en condiciones de circular.
Dónde estoy ahora
El Camaro está en Estados Unidos, camino de Miami. Lo siguiente es el barco, el río, la aduana, el contenedor y el taller.
Voy a ir contando cada fase según pase, con los números reales de cada tramo. Si estás valorando hacer lo mismo, mi consejo hasta aquí es el más aburrido de todos: la operación se gana o se pierde antes de pujar. En elegir bien el coche y en tener clara la cuenta completa, incluida la aduana. Todo lo demás es logística, y la logística la resuelve quien sabe.
Continuará. Este artículo cubre hasta la fase de transporte; lo iré ampliando con la llegada a Asunción, el despacho de aduanas y la puesta a punto.
Preguntas frecuentes sobre importar un auto a Paraguay
¿Cuánto cuesta importar un auto a Paraguay desde Estados Unidos?
Depende de la puja, pero el resto de tramos es bastante estable. Sobre una adjudicación de 5.500 USD: unos 1.160 de tarifas de la plataforma, entre 500 y 700 de flete interno hasta Miami, unos 1.000 de honorarios de la empresa importadora y unos 2.050 de transporte marítimo hasta Asunción. Eso deja el vehículo puesto en puerto por algo más de 10.000 USD, a lo que hay que sumar el despacho de aduanas, que se calcula caso por caso.
¿Qué significa Run & Drive en una subasta?
Significa que la plataforma ha verificado que el vehículo enciende y se mueve por su propio pie. No garantiza que esté en buen estado, pero descarta el escenario peor: comprar algo que no arranca y del que no sabes por qué.
¿Qué hay que comprobar antes de pujar por un coche de subasta?
Tres cosas como mínimo: que esté marcado como Run & Drive, que tenga llave, y que el número de chasis (el bastidor) sea visible en las fotos. Si falta cualquiera de las tres, el riesgo sube mucho y conviene pasar al siguiente.
¿Ganar la subasta significa que el coche ya es tuyo?
No. Ganar la puja es una adjudicación provisional: el vendedor todavía puede aceptar o rechazar la oferta. En torno al 85% de los casos acepta, pero hasta que no confirma no hay compra.
¿Qué antigüedad máxima admite Paraguay para importar un vehículo usado?
La normativa paraguaya no permite importar vehículos usados de más de diez años de antigüedad. Además, el Impuesto Selectivo al Consumo sube conforme el vehículo es más antiguo, así que cuanto más viejo, peor sale la cuenta. Conviene confirmar tu caso concreto con un despachante de aduanas matriculado.
¿Por qué el barco llega a Uruguay y no directamente a Paraguay?
Porque Paraguay no tiene salida al mar. La carga llega por barco hasta Uruguay y desde ahí sube por la hidrovía Paraná-Paraguay hasta el puerto de Asunción.
¿Se puede personalizar la matrícula en Paraguay?
Sí. La chapa del Mercosur admite personalización con cuatro letras y tres números, del tipo AURA 001, siempre que la combinación esté libre.
El Camaro sigue en camino
Voy subiendo cada fase según pasa: el barco, la llegada a Asunción, la aduana y el taller. Si todavía no me sigues, ahí lo cuento todo en directo junto con el resto de mi día a día.
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